El origen de los helados

El origen de los helados

Para encontrar el primer antecesor de los helados tenemos que viajar a la antigua Roma. El sorbete, palabra que deriva de sorbire (que podría traducirse como sorbo o trago), es el primer postre helado que se conoce. En su origen estaba compuesto de hielo raspado, miel y zumos de frutas heladas.

El primer helado

No fue hasta el siglo XVII, más concretamente hasta el año 1686, cuando un italiano llamado Francesco Procopio dei Coltelli creó por primera vez el producto más próximo a lo que conocemos hoy en día como helado. Este italiano era dueño del afamado Café Procope, que adquirió una reputación notable por sus deliciosos helados y su café. Se trataba de una receta muy simple que mezclaba frutas, azúcar y hielo, una receta que probablemente derivaba de las que trajo Marco Polo en sus archiconocidos viajes a Oriente. El mismísimo rey Luis XIV felicitó al italiano por la que hoy es conocida como la primera heladería.

Café Procope

Llegada a España

En España no se comenzaron a producir los primeros helados hasta el siglo XIX, cuando empezaron a llegar al país barras de hielo desde los países del norte. En lugares tan emblemáticos como el Café de París o el Café de las Armas se vendían los primeros helados de la historia de nuestro país.